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lunes, 24 de noviembre de 2014

Entrega de Diplomas - 26 de Noviembre de 2014

Hola.

Esperando te encuentres bien.

Anexo la invitación para la ceremonia de entrega de diplomas.

No es necesario imprimirla.

El día de la entrega debes registrarte antes de ingresar a la ceremonia.

Te pido confirmes la recepción de este correo.

La ceremonia comienza a las 13:00 horas, la cita es a partir de las 12:30 p.m.

Iniciada la ceremonia no se podrá ingresar a la sala.

Cabe señalar que si cuentas con algún adeudo económico no podrán ser liberados los documentos.

Cualquier duda lo platicamos.

Saludos.

Marco Puebla
FES Acatlán
Centro de Educación Continua
Promoción y Vinculación
56231612 – 03


miércoles, 29 de octubre de 2014

Corrupción e incompetencia

Querido grupo:Les comparto la editorial del Ministro José Ramón Cossio D. publicado el martes 28 de octubre de 2014 en el Diario "El Universal"; documento que seguro será de su interés:

"Los acontecimientos de los últimos días han abierto la discusión sobre la gravedad de la corrupción imperante en el país. Los asesinatos de los normalistas de Ayotzinapa y de las personas de Tlatlaya, pusieron de manifiesto la profundidad de la corrupción policiaca y una innegable fusión entre Estado y delincuencia. Desde ahí, muchos se están preguntando por los niveles de corrupción política y política‐empresarial. Lo que durante años ha sido un modo de vida para muchos, empieza a ser cuestionado. Lo acontecido y el presente sirven de punto de partida para la indignación.

Lo que está por venir acrecienta el sentimiento al poderse prever que las nuevas áreas de desarrollo económico generadas con las reformas recientes, pueden dar lugar a una corrupción enorme, a la formación de nuevas y concentradas riquezas, a la aparición de nuevos ámbitos y agentes corruptores.

Para salir del marasmo nacional de la caótica y poco esperanzada situación en que nos encontramos, combatir la corrupción es necesario, pero no suficiente. Hay un ámbito de la vida que en ocasiones se confunde con la corrupción, pero que en realidad es distinto. Me refiero a la incompetencia para conducir los asuntos públicos por parte de muchos de los que tienen la responsabilidad de hacerlo. Al considerar los acontecimientos que cotidianamente vemos o de los que se nos informa, son perceptibles una gran cantidad de errores. Falsas proyecciones de las que derivan importantes decisiones; identificación de cadáveres, de los que dependen procesos judiciales; deficiente elaboración de normas legales o reglamentarias, de las que dependen concretas acciones humanas, públicas o privadas. Lo equivocado en estos actos puede deberse a un error de diagnóstico, de diseño o de ejecución. Lo relevante es que con base en lo que se haya hecho, otros llevarán a cabo actos con indudables consecuencias individuales o sociales. 

Mucho de lo mal que se hace, parte de las acciones públicas, no tiene que ver con actos de corrupción, no proviene del soborno o de la “mordida”. Muchas veces no son necesarias éstas para que un curso normal de acción se desvíe intencionalmente a efecto de impedir que alcance su resultado ordinario, o de plano otro completamente distinto. Lo que en muchos casos sucede tiene que ver con la falta de pericia técnica de quien o quienes llevan a cabo las acciones públicas. Sin buscar cadáveres, se encuentran fosas, se extraen los cuerpos con precipitación y se pierden valiosos datos para la investigación. Se acumula información de víctimas, pero no hay un registro confiable contra el cual contrastarla. Se lleva a cabo una gran reforma constitucional, pero se descuidan tanto los conceptos, que la legislación pensada como origen de soluciones, termina siendo origen de males. Una de las características definitorias de nuestro tiempo es la presencia de diversas racionalidades en competencia.

La economía, la ciencia, la técnica, el derecho, por ejemplo, compiten y se complementan para constituir formas predominantes de convivencia y ordenación sociales. Si el mundo está racionalizado en saberes y se pretende actuar sobre él, ¿no sería deseable entender tales saberes? Por interesante y prestigiosa que sea, “la grilla” no produce ese tipo de conocimiento. Genera otro que determina formas de compromiso personal, arreglos o acuerdos.

Más allá de lo que tenga de rescatable, en mucho es inútil para la recomposición social que demanda, además del acuerdo, conocimientos técnicos. Mucho del desorden presente se debe, es cierto, a los altos niveles de corrupción con que hemos vivido y se mantienen. Sin embargo, una parte de ellos tiene que ver con la incompetencia de quienes tienen que actuar. Exigir transparencia y rendición de cuentas es importante. Demandar capacidad en quienes deciden, también lo es."





miércoles, 15 de octubre de 2014

Improcedencia de Juicio Político - Caso Tixtla, Estado de Guerrero

Compañer@s:

Nuestro compañero Félix Calderón nos comparte el proyecto de decreto de un caso de juicio político relativo al Municipio de Tixtla, Estado de Guerrero que, por sus peculiaridades resulta muy interesante:

“Anexo al presente dictamen con Proyecto de Decreto, emitido por el Congreso del Estado de Guerrero el día 12 de febrero de 2009, por medio del cual no se admite y se declara improcedente la denuncia de Juicio Político presentada por los Ciudadanos Rogelio Nava Peralta y Margarito Xantzin Espiritu, en su calidad de Presidente y Síndico Procurador en aquel entonces, del Municipio de Tixtla de Guerrero, Guerrero, en contra del Ciudadano Ismael Sánchez Muñoz, en aquel entonces Regidor del Honorable Ayuntamiento del Municipio de Tixtla de Guerrero, Guerrero.”

A continuación el texto de dicho dictamen mismo que también se encuentra consultable en la biblioteca del blog:




Saludos

sábado, 27 de septiembre de 2014

Las Transformaciones del Derecho Público - León Duguit

Compañer@s:

A reserva de que puedan hacerse de los siguientes documentos en español, y en continuación a la entrada dedicada al Maestro Gaston Jèze, relaciondas ambas con el "servicio público", les comparto el siguiente material que espero sea de su interés y les resulte de utilidad:  

Breve biografía de Leon Duguit (cortesía de Wikipedia)

Video (datos biográficos).


Buenas lecturas para tener un poco más de material entorno al "servicio público":

Libro (en inglés)



Revista de la escuela de Derecho de Harvard (1917) (en inglés)



Acá (en francés):

(1) El libro "Les transformations du droit public"



(2) "Souveraineté et Liberté" (en PDF).

Muy recomendables dos libros del autor en versiones en español "El Pragmatismo Jurídico" y "Transformaciones Generales del Derecho Privado desde el Código de Napoleón".

Saludos

martes, 15 de abril de 2014

DIEZ AUTOAPRENDIZAJES DEL ABOGADO COMPETENTE

Compañer@s:Nuestro compañero Félix Calderón Radilla nos comparte la siguiente colaboración.Saludos.-----------------------------------------------
DIEZ AUTOAPRENDIZAJES DEL ABOGADO COMPETENTE
http://biblio.juridicas.unam.mx/revista/img/spacer.gif
Publicado el 2 de octubre de 2013
Jorge Alberto González Galván
Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas, UNAM
jagg@unam.mx
  1. Saber Saberes… de otros (informarme).
    Aprendo a ser competente en conocimientos teórico-conceptuales contenidos en textos doctrinales, legislativos, jurisprudenciales, literarios, históricos, filosóficos, estadísticos, científicos… (Educación Teórico-Conceptual).
  2. Saber Hacer… cosas (capacitarme).
    Aprendo a ser competente en habilidades técnico-instrumentales que me permitan ser apto para leer, redactar y exponer, por escrito y oralmente, mis propias opiniones, emociones, creencias y argumentos (Educación Técnico-Práctica).
  3. Saber Actuar… conmigo mismo (comportarme).
    Aprendo a ser competente en conductas que me permitan desarrollarme con ética y civismo (Educación Ético-Cívica).
  4. Saber Convivir… con los demás (relacionarme).
    Aprendo a ser competente en relaciones humanas respetuosas, tolerantes, de buena fe y responsables (Educación Social).
  5. Saber Sentir… creativamente (sensibilizarme).
    Aprendo a ser competente en el control y desarrollo de mis emociones positivas: artísticas, gastronómicas, religiosas, meditativas, sexuales (Educación Emocional).
  6. Saber Ejercitar… mi cuerpo (moverme).
    Aprendo a ser competente en movimientos físico-culturistas con la práctica de algún deporte, senderismo, yoga, taichí (Educación Física).
  7. Saber Curar… mi cuerpo (atenderme).
    Aprendo a ser competente en fisiología, anatomía y medicación (Educación de la Salud).
  8. Saber Emprender…en equipo (emplearme).
    Aprendo a ser competente en autoempleo y emplear (Educación Empresarial).
  9. Saber Idiomas… indígenas y extranjeros (expresarme)
    Aprendo a ser competente en expresión oral y escrita en lenguas que no sean mi lengua materna (Educación Lingüística).
  10. Saber… ¿Qué falta en esta lista, qué agregarías para ser más competente en tu vida y en tu profesión?
    No tienes que esperar a que alguien te “enseñe”, ya estás equipado física, mental, emocional y energéticamente, para aprender todo lo que consideres necesario, útil, disfrutable, trascendente.

miércoles, 2 de abril de 2014

La deuda de transparencia del DF


Compañer@s:

Nos comparten la siguiente nota periodística:

por Cristopher Ballinas Valdés
2014-03-26 23:04:35 
Categoria Columnas

La noción de transparencia gubernamental ha pasado en unos años de ser un concepto marginal a ser uno representativo del modelo ideal de gestión pública. No debe de ser entendido como una cortesía de los gobiernos ante las demandas ciudadanas sino como un elemento esencial para la rendición de cuentas, y una herramienta efectiva para el control de las tentaciones de los gobernantes.
El anuncio del cierre parcial de la Línea 12 del Sistema de Transporte Colectivo Metro, anunciado hace unos días por el Gobierno del Distrito Federal, es un ejemplo claro de que a pesar de las demandas ciudadanas, los gobernantes no tienen una política de gobierno abierto que permita ver claramente el proceso de gestión y decisión gubernamental en los problemas que diariamente le afectan.
Al margen de los dimes y diretes entre gobierno, proveedores y administradores, el cierre parcial de la Línea 12 revela un problema de fondo en el gobierno de la capital. A pesar de que éste se ha erigido como un paladín de los derechos políticos, poniendo en la agenda nacional la discusión de derechos y libertades políticas (como lo son el derecho a matrimonio a personas del mismo sexo, o la despenalización a la interrupción voluntaria del embarazo, entre otros), en el fondo no ha podido instrumentar una serie de derechos y libertades políticos esenciales que deben prevalecer en la gestión gubernamental moderna.
La transparencia no es el simple acto de poner a disponibilidad de quien los solicita documentos e información gubernamental una vez que se han llevado a cabo decisiones o se han ejecutado una serie de disposiciones y política. El ciudadano, en sus derechos políticos, necesita de conocer el origen de las decisiones, sus objetivos así como los criterios que llevan a tomar una decisión de determinada manera y no de otra, las alternativas que se consideraron, así como aquellos elementos que se privilegiaron sobre otros en la toma de decisiones.
Desde esta perspectiva, no basta con poner a disposición de los medios los contratos entre proveedores y el Gobierno del Distrito Federal, o argumentar que las dependencias involucradas en la vigilancia del gasto conocían de estos. Funcionarios actuales y pasados necesitan dar a conocer plena y cabalmente las razones y criterios que se utilizaron para tomar la decisión de cerrar parcialmente una Línea de vital importancia para el transporte en la capital. Igualmente, se necesita transparentar los criterios por los cuales se decidió realizar una obra de tal magnitud con tales características, informando aquellas fallas y en qué momento se presentaron. Más importante, es necesario transparentar el proceso de toma de decisiones del Gobierno del Distrito Federal para decidir la construcción de un sistema de transporte de tales características vis-a-vis otras alternativas más novedosas, efectivas, económicas y sustentables.
El escándalo desatado por la decisión de cerrar la operación de una parte importante de la Línea 12 del metro es sin duda uno de los mejores ejemplos de la gran deuda que tiene el Gobierno del Distrito Federal en materia de transparencia. En ese sentido, el InfoDF debe de demostrar tanto su verdadera independencia con el gobierno de la capital, así como su compromiso con la transparencia creando las bases para que este derecho político no sea sólo un deseo para los ciudadanos de esta ciudad.

* Gracias a nuestro compañero Félix Calderón Radilla por la nota.

jueves, 20 de marzo de 2014

Construyendo un silogismo jurídico

Compañer@s:

Con motivo del empleo que desempeña un servidor tuve que integrar una nota a circular para desarrollar un trabajo interno relacionado primordialmente con el juicio de amparo pero referido a la formulación de un silogismo jurídico.

Aunque trata de un documento muy genérico, al final del mismo agregué unas ligas de las que retomé varios de los conceptos ahí relatados y que seguramente nos habrán de servir tanto para el ejercicio que tendremos el próximo sábado 22 de marzo, como para nuestras actividades profesionales (o no).

Espero les resulte de utilidad.

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13 de marzo de 2014.

Construyendo un silogismo jurídico.
Por Mario Fco. Herrera G.

El juicio de amparo resuelve una controversia que se suscite por normas generales, actos u omisiones de autoridad que violen los derechos humanos reconocidos y las garantías otorgadas para su protección por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (“CPEUM”), así como por los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte ([1]).

Son normas generales los tratados internacionales, las leyes federales, los reglamentos federales, los decretos, acuerdos y todo tipo de resoluciones de observancia general ([2]).

El plazo para promover el juicio de amparo es de 15 días mismos que inician a partir del día siguiente a aquél en que surta efectos, conforme a la ley del acto ([3]), la notificación de la resolución ([4]).

La demanda de amparo procede en contra de:

(1) normas generales que (a) por su sola entrada en vigor o (b) con motivo del primer acto de aplicación causen perjuicio al quejoso;

(2) actos u omisiones de autoridades distintas de los tribunales; y

(3) actos, omisiones o resoluciones provenientes del procedimiento por violaciones cometidas en la misma resolución o durante el procedimiento si las mismas trascienden al resultado de la resolución por haber dejado sin defensa al quejoso o que, dictados en el procedimiento, sean de imposible reparación por afectar materialmente derechos sustantivos tutelados en la CPEUM y en los tratados internacionales ([5]).

La demanda debe contener (i) la norma general, acto u omisión que de cada autoridad se reclama ([6]), y (ii) los hechos o abstenciones que constituyan los antecedentes del acto reclamado que sirvan de fundamento a los conceptos de violación ([7]).

La litis se integra ante el juez de amparo por:

(a) Los conceptos de violación, referidos estos al o los actos reclamados de la autoridad, estos últimos sujetos de prueba, es decir, que deben demostrarse; y

(b) El informe justificado, que tiene los efectos de ser la “respuesta” a la demanda planteada, misma que debe rendir la autoridad a la que se reclaman actos u omisiones.

Desde luego, la culminación del proceso judicial será la de emitir una sentencia misma que constituye la decisión con la cual el juzgador pone fin al “conflicto de intereses” que se le plantea, en este caso, si la resolución emitida por el Instituto Federal de Telecomunicaciones está o no ajustada a derecho.

Dicha sentencia, entre otros elementos, deberá considerar la fundamentación y la motivación contenida en la mencionada resolución, por lo que es este punto en el que nos detendremos al integrar los conceptos de violación (de agravio) en los que sustentemos la defensa.

La sentencia se ocupa básicamente de (i) determinar el acto reclamado (“fijarlo”); (ii) el análisis sistemático de todos los conceptos de violación/agravios; (iii) la valoración de las pruebas (admitidas y desahogadas); y (iv) las consideraciones y fundamentos legales en que se apoye para conceder, negar o sobreseer el amparo que se solicita ([8]).

Ahora bien, a fin de poder “construir” los conceptos de violación (silogismos) debemos tener presente, entre otros, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos ([9]).

El concepto de violación correspondiente debe estar integrado (1) por una propuesta en la que se contendrá el “rumbo” que queremos considere el Juez, es decir, el punto al que queremos llegar, (2) seguido de las premisas: (a) mayor (prevista en la CPEUM), y (b) menor (contenida tanto en las leyes que consideremos que son contrarias al contenido de la resolución impugnada o la CPEUM); y (3) las conclusiones (el “destino” que propusimos al inicio de nuestro argumento).

En este punto no sobra considerar lo que debemos entender como ley o norma para efectos de nuestras premisas mayor y menor:

General: Que esté dirigida para todas las personas que reúnan las condiciones previstas por ella.

Abstracta: Que esté hecha para aplicarse para un número indeterminado de casos, es decir, para todos aquellos que caen en los supuestos establecidos por la norma.

Impersonal: Que puede aplicarse a un numero indeterminado de personas y no a alguna en especifico.

Obligatoria: Que debe cumplirse aún en contra de la voluntad de las personas (siempre y cuando ésta no se considere contraria a lo preceptuado en la CPEUM, es decir, cuando se entienda inconstitucional).

La razón de la existencia de las normas jurídicas si bien es la de ordenar la convivencia social, pues regula las conductas de los miembros de una sociedad, también lo es que deben atender a un principio mayor: el bien común, mismo que se encuentra por encima de cualquier otra pretensión particular ([10]).

¿En que consiste el bien común? Primariamente en que la convivencia en sociedad de todos sus miembros se haga en forma pacífica y ordenada; por tanto, las normas jurídicas, deben determinar la contribución y participación que a cada quien corresponde en ese bien común.

Sin embargo, arribar a ese “bien común” a través de las normas jurídicas no supone que las mismas sean interpretadas de manera aislada; por ello es indispensable que en la construcción del silogismo se tenga presente la “armonía” entre unas y otras (las existentes, las vigentes), siempre a la vista del contenido de la CPEUM.

Al Juez de Amparo debemos proporcionarle elementos que le permitan calificar si la actuación de la autoridad fue de conformidad con la regulación que exista vigente al momento de dictar la resolución a impugnar y si a través de las mismas se cumple con los mandamientos para la que fue creada.

Por ello resulta primordial que la premisa principal (mayor) se constituya con la norma que debería respetarse y cumplirse, mientras que la premisa menor, por los hechos que la autoridad dejó de observar.

En el planteamiento, desde luego, podemos hacernos de los argumentos que esgrimimos al ocurrir ante dicha autoridad y que consideramos que la misma dejó de considerar, que analizó parcialmente, o simplemente que no atendió o no les dio el valor que debió considerar al emitir las medidas; lo anterior con independencia de establecer si atendió al mandato constitucional que la creo y a sus objetivos.

Algunos de los criterios que utiliza el Juez para determinar si la autoridad reclamada cumplió o no con los objetivos para los que fue creado son:
- La ley superior deroga la inferior;
- La ley posterior deroga la anterior; y
- La ley especializada deroga la general.

Otros elementos que debemos considerar al formular nuestros silogismos son:

1. Verificar la adecuación material de las premisas (justificación externa);

2. La premisa mayor debe ser siempre una norma primaria (superior), con estructura supuesto – consecuencia;

3. La premisa mayor debe ser solo una norma;

4. La premisa mayor debe ser redactada en sentido positivo;

5. La premisa menor debe ser solo un “hecho” (atribuible a la autoridad);

La argumentación que utilicemos puede ser descriptiva, conceptualizada o sistematizada, y en ella debemos atender a la necesaria “interpretación” que de cada caso expongamos pues:

a) Muchos conceptos no están definidos en las leyes;

b) Las leyes solo contienen principios y líneas generales de regulación;

c) El lenguaje de las normas no puede ser sometido a una lógica matematizante que conduzca a resultados indiscutibles;

d) No es conveniente señalar que “literalmente” se indica un concepto en la norma para darlo por hecho o establecido;

e) Si el texto de la norma contradice la finalidad de la institución, es necesaria la interpretación.

Sin embargo, si el caso lo justifica, debemos presentar al Juez silogismos que puedan allegarle nuestro criterio, en los siguientes sentidos:

1. Gramatical. Exige que la interpretación de las normas se haga atendiendo al sentido propio de las palabras.

2. Sistemático. A través de él, las normas cobran sentido en relación con el texto legal que las contiene o con el ordenamiento.

3. Intencional. Exige que la interpretación atienda al espíritu y finalidad de la norma.

Siempre consideren “ponderar”, es decir, establecer cual es el criterio que debe prevalecer por principio por encima de todo lo demás (P. ej. “Cuanto mayor es el grado de la no satisfacción o de afectación de uno de los principios, tanto mayor debe ser la importancia de satisfacción del otro”).

Los anteriores criterios merecen un estándar de “razonabilidad”, es decir, deben ser adecuados (ajustados a la norma o indispensables), necesarios y proporcionales.

En la premisa menor consideren tanto la fundamentación como la motivación en la que debió incurrir la autoridad, es decir, la justificación de su decisión debe ser consecuencia de la aplicación racional de las “fuentes” del ordenamiento que utilizó, debiendo existir una conexión entre los hechos que tuvo al alcance y las normas que hubieron de justificar su decisión.  Desde luego, no existiendo lo anterior resulta evidente que la autoridad actuó “en contra de la norma/ley”, por lo que no dejó satisfechos ni los motivos para los cuales fue creada ni los objetivos a su cargo que le impuso el legislador.

Ahora bien, el silogismo jurídico debe estar conformado (como se ha dicho):

(1) Con una premisa mayor constituida por una norma general, abstracta, impersonal y obligatoria (ámbito de validez espacial, temporal, material y personal).

(2) Una premisa menor, constituida por un hecho jurídico determinado (el acto reclamado).

(3) Una conclusión que proponga que tiene el carácter de juicio normativo individualizado.

Un ejemplo de construcción de un silogismo, como lo expone un juez de amparo, es el siguiente:

El artículo 78, párrafo primero de la Ley de Amparo estatuye: “En las sentencias que se dicten en los juicios de amparo, el acto reclamado se apreciará tal como aparezca probado ante la autoridad responsable, y no se admitirán ni se tomarán en consideración las pruebas que no hubiesen rendido ante dicha autoridad para comprobar los hechos que motivaron o fueron objeto de la resolución reclamada.”
Proposición
El artículo 78, párrafo primero de la Ley de Amparo estatuye: “En las sentencias que se dicten en los juicios de amparo, el acto reclamado se apreciará tal como aparezca probado ante la autoridad responsable, y no se admitirán ni se tomarán en consideración las pruebas que no hubiesen rendido ante dicha autoridad para comprobar los hechos que motivaron o fueron objeto de la resolución reclamada.”
Norma general
Del precepto transcrito se desprende que el juzgador de amparo debe apreciar el acto reclamado tal y como aparezca demostrado ante la autoridad responsable. Esto significa que en la sentencia constitucional, no es posible analizar un punto que no formó parte de la litis del juicio de origen. En efecto, si la materia de las pruebas son los hechos litigiosos, las cuestiones ajenas a éstos, obviamente no pudieron ser acreditadas por las partes en el juicio natural. Por tanto, una cuestión ajena al debate planteado en dicho juicio, tampoco puede formar parte de la litis del juicio de amparo.
Interpretación de la norma general, que formará la Premisa mayor
Así pues, si en la especie, el demandado no contestó la demanda y, consecuentemente no opuso la excepción de prescripción, respecto de la prestación reclamada, consistente en el pago de horas extras y días de descanso
Premisa menor
Es inconcuso, que este órgano jurisdiccional no puede analizar el concepto de violación en el que el quejoso formula tal planteamiento.
Conclusión


Referencias / Fuentes.-
“Razonando lógico- jurídicamente ¿Un problema de construcción?” – Edwin Figueroa Gutarra
“La norma jurídica y sus caracteres” – Doctor Miguel Villoro Toranzo
Apuntes, Consejo de la Judicatura Federal, Silogismo Jurídico

·       NORMAS JURIDICAS
·       Razonando lógico- jurídicamente ¿Un problema de construcción?
·       LA MOTIVACIÓN DE LAS DECISIONES JURIDICAS
http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/3/1056/33.pdf [Consulta del 13 de marzo de 2014]
·       SILOGISMO JURÍDICO
·       Argumentación y Lenguaje Jurídico



[1] Ley de Amparo, fracción I del artículo 1º <http://goo.gl/FHkzJ8> [Consulta del 13 de marzo de 2014]

[2] IDEM, incisos a, b y g de la fracción I del artículo 107.

[3] Estamos resolviendo si conviene a nuestros intereses que el “acto” sea identificado como de aquellos a los que se refiere la Ley Federal de Procedimiento Administrativo.

[4] Ley de Amparo, artículos 17 y 18.

[5] IDEM artículo 107.

[6] IBIDEM fracción IV del artículo 108.

[7] IBIDEM fracción V.

[8] Ley de Amparo, artículo 74.

[9] Versión Word <http://goo.gl/Jk8vFX> [Consulta del 13 de marzo de 2014]

[10] Con excepción de que, si para arribar a ese “bien común” el sujeto en particular queda supeditado a las reglas que se impongan para llegar al mismo, también lo es que pueden existir otros medios alternativos para dejarlo satisfecho.